Si alguna vez te has sentido atrapado en una rueda sin fin de ideas emocionantes, pero te das cuenta de que nunca terminas nada, no estás solo. Muchas personas, especialmente aquellas con TDAH o con múltiples intereses, enfrentan este mismo problema. ¿Por qué nos cuesta tanto terminar lo que empezamos? ¿Por qué es tan fácil distraernos con nuevas metas y proyectos? En este ensayo, te hablaré de cómo identificar y gestionar este caos mental para que puedas ser más productivo sin sentirte abrumado.
Primero, es importante entender que nuestros cerebros no siempre están cableados de forma lineal. Si tienes TDAH o eres un “multipotencial”, tu mente probablemente salta de una idea a otra con entusiasmo, pero luego pierde interés antes de completarlas. Mientras un cerebro neurotípico puede seguir un camino claro de principio a fin, las personas con este tipo de pensamiento divergente luchan por mantenerse en un solo proyecto por mucho tiempo.
Esto no es solo una cuestión de disciplina o de falta de capacidad; hay razones neurobiológicas detrás. Los cerebros con TDAH, por ejemplo, tienen niveles más bajos de dopamina, lo que afecta nuestra capacidad para mantenernos interesados en una tarea hasta el final. Pero más allá de lo químico, también está la presión social. A menudo, perseguimos metas y seguimos cuadros de mando que nos impone la sociedad, lo que lleva a una desconexión entre lo que realmente nos importa y lo que sentimos que deberíamos estar haciendo.
Aquí es donde entra en juego la autocomprensión. Parte del caos que experimentamos proviene de tratar de cumplir con expectativas externas que no están alineadas con quiénes somos en realidad. El secreto para superar este ciclo de inacabables proyectos es aprender a diferenciar entre lo que realmente te apasiona y lo que estás haciendo porque sientes que debes hacerlo. Una vez que comiences a operar desde un lugar más auténtico, notarás que avanzar en tus proyectos será más fácil y satisfactorio.
No todo se trata de abandonar tus obligaciones, claro. Aún hay cosas que debemos hacer, como pagar impuestos o cumplir con responsabilidades laborales. Pero incluso dentro de esas obligaciones, hay opciones. Cuanto más alineadas estén esas elecciones con tus intereses auténticos, más fácil será llevarlas a cabo.
El punto es que el caos y la sensación de estar “atascado” muchas veces tienen su origen en tratar de cumplir con estándares externos. Si puedes aprender a escuchar tu propio instinto y discernir entre lo que realmente te interesa y lo que haces por presión social, encontrarás un camino más claro hacia la productividad y el bienestar personal.
5 Puntos Claves para Superar el Caos Mental1. Entiende tu cerebro divergente
Autor: Edward Hallowell y John Ratey
Libro: Driven to Distraction
Hallowell y Ratey explican cómo los cerebros con TDAH funcionan de manera distinta y cómo aceptar esta naturaleza divergente puede ser clave para manejar tus múltiples intereses.
2. Reconoce el impacto de la dopamina en la motivación
Autor: Daniel Amen
Libro: Healing ADD
Daniel Amen habla sobre cómo la química del cerebro afecta la motivación y cómo los bajos niveles de dopamina pueden ser responsables de la dificultad para completar proyectos.
3. Identifica las creencias limitantes que te frenan
Autor: Carol S. Dweck
Libro: Mindset: The New Psychology of Success
Dweck profundiza en la idea de que nuestras creencias sobre nosotros mismos, como el temor al fracaso, pueden limitar nuestro progreso. Cambiar estas creencias es esencial para el crecimiento.
4. Aprende a diferenciar entre lo que te importa y lo que haces por obligación
Autor: Greg McKeown
Libro: Essentialism: The Disciplined Pursuit of Less
McKeown aborda cómo aprender a decir “no” y enfocarte solo en lo que realmente te importa es clave para reducir el caos y encontrar un enfoque claro.
5. Acepta la idea de que no tienes que cumplir con los cuadros de mando de otros
Autor: Brené Brown
Libro: The Gifts of Imperfection
Brené Brown trata sobre cómo dejar de lado las expectativas sociales y aprender a ser lo suficientemente bueno tal como eres puede liberar tu creatividad y potencial auténtico.
Al final del día, el viaje hacia la productividad y la paz mental comienza con la autocomprensión y la aceptación de quién eres. No tienes que ser perfecto, y definitivamente no tienes que cumplir con las expectativas de los demás.