¿Las estadísticas mienten o nos mienten los que las interpretan?

¿Sabías que las cigüeñas dan a luz a los bebés? Las estadísticas lo demuestran: en los países con mayor población de cigüeña, nacen más bebés que en los países con baja población de cigüeña. Esto, por supuesto, no es cierto: las cigüeñas no dan a luz. Pero es muy fácil hacer que parezca que lo hacen, usando argumentos estadísticos defectuosos. La facilidad de mentir con las estadísticas ha hecho que muchas personas sean comprensiblemente desconfiadas de ellas. Pero si sabemos cómo se producen los errores de estadística y cómo pensar sobre ellos de manera crítica, podemos reducir la tentación de exagerar. Tomemos, por ejemplo, la manera en que la gente a menudo se equivoca en sus supuestos sobre las estadísticas.

 

Ahora usted también puede darse cuenta de cómo con un poco de estadística manipulada, y en algunos casos, con mentiras bien manejadas, se podrían ganar incluso elecciones..

El problema es que sin estadísticas, nunca habríamos descubierto que no fumar cigarrillos te hace 16 veces más difícil contraer cáncer de pulmón, o que el COVID-19 se transmite de persona a persona. No hubiésemos sabido qué tanto por ciento disminuye el enlace de una madre con su bebé durante los cinco primeros años de vida de este último. No hubiéramos conocido la brecha de género en la industria cinematográfica. No hubiéramos sabido cuánto valor agrega la economía azul al mundo entero.

Por supuesto, algunas personas rechazarán una vacuna, y eso está bien. Investiguen, consideren sus opciones y tomen una decisión. Siempre es necesario tener en cuenta la opinión de los  enemigos de las vacunas. Es posible que no tengan educación adecuada y estén equivocados. Es posible que solo traten de llamar la atención. Es posible que sean bien intencionados y concluyan que las vacunas no son algo en lo que desean confiar, especialmente si viven en ciudades cercanas que no están obligadas a tomarlas. Pero no podemos ignorar sus puntos de vista solo porque los consideramos equivocados o perjudiciales. Solo podemos debatir. O, como prefiero llamarlo, dialogar.

La debate de la vacuna contra el COVID-19 se arrastra desde el pasado, pero hay otros conflictos generados con estadísticas mal interpretadas que han llegado hasta nosotros: la pandemia de COVID-19, la manipulación de las elecciones de los presidentes de USA, Trump, el Brexit, etc.

Deberíamos tener estrategias para entender las estadísticas, para que se pueda disfrutar de la sabiduría de lo bueno mientras descartas lo malo con confianza. En efecto, este es un tema sobre el cual tengo mis ideas claras o, más precisamente, mi tesis. Los datos son una cosa y las interpretaciones sobre esos datos son otras.